SHŌGI
TIPO: ARTESANIA TALLADA A MANO
ORIGEN: JAPON AÑO: 2014
TABLERO DE 81 ESCAQUES DE 26 x 26 x 4.8 cm.
OBSEQUIO: MARIA DE LOURDES MEDINA CARRERA
Adquirido en JOCS MALLART- Barcelona
(actualización junio 2019 )
| FOTOGRAFIA: SERGIO COELLAR MIDEROS, MAYO 2017 |
juego de mesa de los generales) popularmente conocido como ajedrez japonés.
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| ChessPoint Charlie♟️ @thepointcharlie junio 14-2019 « #Shogi #Japan #Culture #PhiloFairPlay #Samouraï #将棋 #ゲーム |
«Posición de una partida del ajedrez japones Shogi, también llamado Juego del General. El Shogi pasó en el siglo VIII de Corea a Japón.»
FINKENZELLER, R (1989).- «AJEDREZ 2000 AÑOS DE HISTORIA»,
GRUPO ANAYA S.A. MADRID- ESPAÑA Pág. 182
FOTOGRAFIA: CAMILA COELLAR MEDINA, AGOSTO 2014
Lo adquirimos con Maria de Lourdes en Barcelona en una casa especializada en la venta de juegos de mesa.
Recorriendo el Barrio Gótico de Barcelona, junto a la parada de Metro Jaume I encontramos Jocs Mallart. ¡Dentro uno pierde la cabeza!!. Realmente uno no sabe por donde empezar!! Más de 500 juegos… es imposible admirarlos todos. Somos recibidos por Ramón Mallart, el propietario de la casa, quien muy amablemente responde a cuanta pregunta le voy proponiendo mientras vemos unas maravillas, y otras y otras…
SANTS-MONTJUÏC / CIUTAT VELLA
LAIA MESTRE
BARCELONA
Miércoles, 30 de mayo del 2012
Lo explica, detrás del mostrador, Ramon Mallart, rodeado de piezas de ajedrez, barajas de cartas, juegos de ingenio e infinitas curiosidades que llenan de vida una tienda muy especial. Es el propietario de Jocs Mallart (Jaume I, 17), un establecimiento con 65 años de historia especializado en juegos de mesa. Ofrece, entre muchos otros objetos, unos 500 modelos de juegos distintos de ajedrez, el artículo más vendido, y otros 1.000 de barajas de cartas. «Mi padre abrió la tienda en 1947. Siempre habíamos sentido deleite por tener este tipo de objetos. A mí me gustan, son cosas que te llegan dentro», afirma Mallart.
Igual que la tienda que los atesora, los juegos tampoco tienen caducidad. Su
encanto se traspasa de generación en generación. Es por eso que Ester Mallart
lleva 15 años trabajando en el establecimiento con su padre. «Le tengo mucho
cariño porque es una tienda única y muy especial. Los juegos me gustan desde
siempre. Se puede decir que yo he nacido aquí», explica.
Sin nacionalidad
Los clientes que frecuentan el comercio, situado en el centro de Barcelona,
tienen un perfil muy diverso. Son heterogéneos, como los propios juegos. Aunque
la tienda vive de la gente de la ciudad, el propietario recuerda que lo bonito
de estos objetos es que no tienen nacionalidad y que los puede disfrutar todo
el mundo. Explica también que los compradores no acostumbran a ser fijos: «La
nuestra es una clientela distinta a la de otras tiendas que fidelizan con los
clientes al cien por cien, porque nuestros productos son bienes de largo
consumo. Un juego de ajedrez, por ejemplo, dura muchos años».
Aun así, no faltan los coleccionistas que frecuentan Jocs Mallart. Uno de
ellos es Julio Fuentes. Colecciona cartas del tarot desde hace 30 años y hace
10 que es cliente de la tienda. «Tengo más de 100 tarots distintos.
Colecciono este tipo de cartas porque me gustan a nivel estético, no esotérico
-explica-. Descubrí la tienda hace años y vengo a menudo porque me asesoran
muy bien».
Como cualquier rincón secreto, el boca-oreja es fundamental para este tipo
de establecimientos. Además, el ayuntamiento la considera una tienda importante
en el tejido comercial de Barcelona, incide el propietario.
Mallart destaca las virtudes de los juegos: crean a personas extrovertidas,
porque se necesita más gente para jugar y son más económicos que otras
diversiones:«Una baraja de cartas es un gran antiestrés. Produce un efecto
sorprendente cuando la abres y la tienes en la mano un rato. Hay pocas cosas
que tengan ese don», concluye.»
Hace pocos días, mirando la página web de Jocs Mallart sufrí una enorme decepción y me invadió la tristeza. Dos meses antes era imposible entrar en la página, lo intente varias veces, hasta que un anunció agradecía a clientes y proveedores por los años juntos. Jocs Mallart se cerraba por jubilación del propietario.
Este lamentable suceso fue inmediatmente recogido por El Periódico en la siguiente nota.
«Dos tiendas más de suvenirs en el Gòtic relevan a la magnífica Jocs Mallart
Viernes, 17 de marzo del 2017 – 11:47 CET
Jaume I le queda el bar Haití y sus excelentes croquetas y, en realidad, muy
poco más. Sigue los
pasos de la insustancialidad que ya condenó tiempo a atrás, por ejemplo, a la
calle del Cardenal Casañas. Aquel fue un caso más cruel, pues
fue la subida de los alquileres la que puso fin a la batería de negocios que le
daban carácter. El faro era, sin duda, la librería Documenta. Una calle con un
librero entrañable es otra cosa, en Barcelona y en Buenos Aires. Mallart era la
‘librería’ de Jaume I, sobre todo por sus tablas de escaques, pero también
porque era un lugar para encontrar objetos únicos.»
Pamplona, diciembre de 2014
Categorías: La Colección, Pre-Stauton









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